Parent Brief
Promoviendo la Participación Efectiva de los Padres en la Educación
Secundaria y la Transición
Marzo de 2002
Criando Estudiantes de Postsecundaria con Discapacidades: Convirtiéndose
en el Mentor, Abogado* y Guía que su Hijo Necesita
*Abogado es cualquier persona que habla por otra
La importancia que tiene que los padres participen en la educación
primaria y secundaria es ampliamente aconsejable. De hecho la ley federal de
educación para personas con discapacidades (Individuals with Disabilities
Education Act—IDEA) ha creado un proceso para que los padres participen
en la educación de sus niños con discapacidades. Sin embargo,
una vez que los jóvenes con discapacidades se gradúan de preparatoria
(high school), los recursos y guías para ayudar a los padres con esta
nueva fase tan retadora en la crianza de los hijos, son muy difíciles
de encontrar. Y aún así los padres continúan siendo el
ejemplo y la guía para sus hijos jóvenes. Para los estudiantes
con discapacidades, los padres pudieran ser una parte clave en la red de apoyo
que ellos necesitan para triunfar en el ambiente postsecundario.
Los expertos en desarrollo humano consideran la adolescencia tardía
un tiempo muy importante en la vida de todas las personas. Es un “periodo
de lanzamiento”, cuando los padres ayudan a la juventud a desarrollar
las destrezas que ellos necesitarán como adultos. Este proceso de “lanzamiento”
no termina cuando el joven se gradúa de preparatoria (high school), cuando
alcanza la mayoría de edad ni cuando se inscribe en una facultad u otro
programa de entrenamiento. Nuevos e importantes temas relacionados con la crianza
continúan surgiendo así crecen los jóvenes.
Los Padres como Mentores
Aunque los padres de hijos jóvenes con discapacidades ya no tienen la
misma autoridad que una vez tuvieron en las vidas de sus hijos, sí pueden
guiar y apoyar a través del papel de mentor o consejero. Los mentores
enseñan, retan y apoyan a su protegido. El papel de mentor en los padres
debe estar basado en la confianza y respeto por su hijo como alguien que es
capaz de aprender a vivir su propia vida.
Ya sea que el estudiante tenga o no una discapacidad, el reto más grande
para los padres de estudiantes de postsecundaria es el de aprender cuándo
y cómo dar apoyo y al mismo tiempo animar a la autodeterminación
e independencia. Pudiera ser un gran acto de fe que los padres confíen
en que sus hijos e hijas tengan los recursos que ellos necesitan para lidiar
con los retos desconocidos de la educación postsecundaria. Sin embargo,
las escuelas postsecundarias tratan a los alumnos como mayores de edad. Es importante
para los padres hacer todo lo posible para reforzar su fe en la habilidad de
su hijo para manejar su vida en la escuela.
Una mentoría efectiva requiere destrezas claras de comunicación.
Los padres pueden encontrar una gran ayuda aprendiendo y practicando dichas
destrezas para poder usar esta técnica bien y consistentemente. Esta
estrategia puede ser explorada a profundidad en el libro “Don’t
Tell Me What To Do, Just Send Money: The Essential Parenting Guide to the College
Years” por Helen E. Johnson y Christine Schelhas-Miller.
Los Padres como Abogados
No importa cuánto los padres respetan y confían en sus hijos,
es muy difícil dejar que aprendan de sus errores cuando las consecuencias
son serias. Aunque los padres deben ser muy cuidadosos de no “hacerse
cargo” de los problemas de sus hijos jóvenes, pueden surgir situaciones
cuando los padres necesiten tomar un papel más activo.
Los jóvenes frecuentemente descargan sus preocupaciones cotidianas
en sus padres y luego siguen viviendo la vida tranquilamente. Los padres deben
distinguir entre esta clase de situaciones y otras circunstancias más
serias—tales como el uso de drogas, las enfermedades físicas o
mentales, otras amenazas a la salud o la seguridad del joven, asuntos económicos
serios y, para jóvenes con discapacidades, la discriminación.
Una vez que los padres deciden actuar, su primera participación debe
ser siempre dirigida a su hijo o hija—a quien los padres pueden proporcionar
recursos, información y apoyo emocional. Los padres también pudieran
contactar al programa postsecundario pidiendo ayuda para evaluar la situación.
Si el joven está en la universidad (“college”), las Oficinas
de Servicio a Discapacitados (“Disability Service Offices”) son
un buen punto de partida. Otros servicios pudieran también ser apropiados
dependiendo de la naturaleza de la preocupación. Estas incluyen servicios
de salud, Decano de estudiantes, coordinadores de ADA y coordinadores de la
Sección 504. Muchas facultades y universidades tienen una oficina de
programas para padres.
Los padres de estudiantes con discapacidades que están preocupados
por el programa educativo del joven o por las acomodaciones académicas,
pueden usar su experiencia como abogados de educación especial. Sin embargo,
ellos necesitarán entender las diferencias entre las leyes de educación
especial, la ley de Americanos con Discapacidades (ADA) y la Sección
504 de la Ley de Rehabilitación. Los padres pudieran encontrar alguna
resistencia a su participación. Los profesionales de postsecundaria no
están acostumbrados a trabajar con padres y pudieran ver esta participación
como inapropiada y a veces hasta dañina. De hecho, el personal de la
escuela no está obligado legalmente a compartir información con
los padres sin el permiso por escrito del estudiante.
Los jóvenes que son mayores de edad son responsables por sus propias
decisiones aún en situaciones serias. A menos que los padres sean los
guardianes legales de su hijo adulto, su papel es el de apoyar a su hijo o hija
al estar resolviendo sus problemas. Los padres únicamente pudieran ayudar
a sus hijos a reunir información y a entender sus opciones. A fin de
cuentas, la madurez, los valores culturales y otras características individuales
del joven determinará el tipo de participación y apoyo familiar
que sea apropiado y de ayuda para cada estudiante.
Entonces ¿Qué Pueden Hacer Los Padres?
Los años postsecundarios proveen a los estudiantes con nuevas libertades
y responsabilidades. Muchos estudiantes están viviendo lejos de casa
por primera vez o apenas empiezan a tomar decisiones por sí mismos. Es
natural que los padres estén preocupados acerca de la seguridad, salud
y ajustes sociales de sus hijos e hijas. Los temas relacionados con las discapacidades
pueden hacer que este sea un tiempo más retador aún para los estudiantes
y sus padres. Sin embargo, existe ayuda disponible.
Se pueden encontrar en los estantes de librerías y bibliotecas locales
algunos materiales para padres de estudiantes universitarios, tales como el
libro de Helen E. Johnson y Christine Schelhas-Miller previamente mencionado.
Varios sitios en el internet también han sido creados para los padres
de estudiantes de universidad (“college”). Muchas facultades y universidades,
por ejemplo, proporcionan consejos para padres en sus sitios de internet. Desafortunadamente,
estos recursos no tratan la variedad de retos que enfrentan los estudiantes
con discapacidades y sus familias.
La información desarrollada específicamente para los padres
de estudiantes con discapacidades en “High School” por otra parte,
no cubre temas de crianza durante los años de “college”.
Estos materiales generalmente tratan de ayudar a los padres a preparar a la
juventud para la transición a la educación postsecundaria, a encontrar
ayuda financiera y a aprender acerca de la ley de Americanos con Discapacidades
(Americans with Disabilities Act—ADA) y la Sección 504. Los beneficios
del apoyo a familias pudieran ser mencionados, pero ese apoyo no se describe
a nivel postsecundaria. De hecho, un énfasis en literatura de transición
reciente acerca de sobreprotección de los padres y del desamparo aprendido,
ha dado a algunos padres y educadores la impresión errónea que
la participación de los padres es completamente indeseada a nivel postsecundario.
Aunque no existe una disposición amplia, un puñado de estudios
recientes confirma el valor de los apoyos que los padres proveen a nivel postsecundario
e indican que una participación activa de los padres puede fomentar en
lugar de afectar la autodeterminación. Los estudios adicionales y guías
basadas en investigaciones en estos temas son necesarios para ayudar a los padres
a apoyar efectivamente a sus hijos e hijas con discapacidades en los años
postsecundarios.
Recursos para los Padres
Visite los sitios en el internet de PACER Center
(http://www.pacer.org/) o National
Center on Secondary Education and Transition (http://www.ncset.org/)
para obtener más recursos que pueden ayudar a los padres de jóvenes
con discapacidades en postsecundaria.
Harris, M. B., & Jones, S. L. (1996). The parent’s crash course
in career planning: Helping your college student succeed. Lincolnwood,
IL: VGM Career Horizons, NTC Publishing Group.
Johnson, H. E., & Schelhas-Miller, S. (2000). Don’t tell me
what to do, just send money: The essential parenting guide to the college years.
New York: St. Martin’s Press.
Newman, B. M., & Newman, P. R. (1992). When kids go to college: A
parent’s guide to changing relationships. Columbus, OH: The Ohio
State University Press.
Recursos Adicionales
Sitios en el internet con mayor informatión en temas
relacionados con discapacidades o sin discapacidades en postsecundaria:
Referencias
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involvement in postsecondary education. Retrieved March 25, 2005, from
http://www.ncset.org/teleconferences/transcripts/2001_08.asp
National Center for the Study of Postsecondary Educational Supports (NCSPES).
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National Center for the Study of Postsecondary Educational Supports (NCSPES).
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and employment (National Capacity Building Institute Proceedings).
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