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Parent Brief

Promoviendo la Participación Efectiva de los Padres en la Educación Secundaria y la Transición

Febrero de 2004


La Planificación Centrada en la Persona:
Una Herramienta para la Transición

El dicho, “Se requiere todo un pueblo para educar a un niño” es más acertado que nunca cuando se trata de un niño con una discapacidad. Los jóvenes con discapacidades necesitan tener un sistema de apoyo que reconoce sus áreas fuertes, sus intereses, sus miedos y sueños, y que además les permite tomar las riendas de su propio futuro. Los padres, maestros, miembros de la familia y los amigos en la comunidad que ofrecen sus consejos informales, su apoyo y su cariño, pueden crear ese “pueblo” para cada niño.

Sin embargo, cuando los jóvenes con discapacidades empiezan a prepararse para hacer la transición de preparatoria (high school) al mundo del trabajo o una escuela postsecundaria, su “pueblo” a veces queda olvidado en el apuro de obtener nuevos servicios de programas y sistemas que dan apoyo a los adultos con discapacidades. Esto servicios cruciales pueden incluir la rehabilitación vocacional, programas de entrenamiento diurno, “Social Security”, “Medicaid Waivers”, asistencia con la vivienda y la transportación. A diferencia de la red de apoyo informal de los jóvenes, estos sistemas suelen utilizar un método de evaluación bastante impersonal y formal. Los maestros de educación especial, los consejeros para la rehabilitación vocacional y los trabajadores sociales a nivel de condado frecuentemente tienen demasiados clientes e insuficiente tiempo como para llegar a conocer las necesidades y habilidades individuales de cada estudiante en sus listas de casos.

Normalmente la familia o los padres del estudiante que está por graduarse tienen la responsabilidad de mantener el “pueblo”. Pero los padres tienen poco tiempo para llegar a ser expertos en la variedad de apoyos y servicios disponibles a sus hijos cuando ellos salgan de la preparatoria. No es de extrañarse que el apoyo informal y valioso del “pueblo” de un joven a menudo se queda sin ser explorado o está subdesarrollado mientras la familia pone toda su atención en obtener los servicios para adultos.

Esto no tiene que ser así. La utilización de un proceso de planificación centrada en la persona para jóvenes con discapacidades puede unir los sistemas de apoyo formales e informales. Al combinar los recursos y trabajar hacia una meta común, las familias y los profesionales pueden alcanzar logros más positivos para los jóvenes con discapacidades mientras establecen apoyos comunitarios para ser desarrollados a largo plazo.

La Planificación Centrada en la Persona

La Ley de Educación para Personas con Discapacidades (Individuals with Disabilities Education Act – IDEA ’97) requiere que el programa de educación individualizada de un estudiante incluya la planificación de transición al cumplir los 14 años de edad o antes, si es apropiado. Este plan debe reflejar los intereses y las preferencias del estudiante, sus logros y destrezas actuales, lo que él o ella necesita aprender tanto como lo que quiere hacer en el futuro. Esto puede incluir una variedad de metas – desde la clase de carrera que el estudiante quisiera tener hasta dónde espera vivir. La planeación enfocada en la persona es una manera de identificar las metas individuales del estudiante y de ayudar a los estudiantes, sus familias y a los profesionales a crear planes que apoyarán a los estudiantes mientras luchan para realizar sus sueños.

En el mejor de los casos, el proceso de planificación centrada en la persona puede fortalecer el cambio a las actividades después de la preparatoria en las siguientes maneras:

IDEA '97
Sección 300.29 Servicios de Transición.

(a) Como se usa en esta parte, el servicio de transición significa una serie coordinada de actividades para el estudiante con discapacidades que-

  1. Está diseñada dentro de un proceso orientado en resultados, que promueve movimiento de la escuela a actividades postsecundarias, incluyendo actividades postsecundarias, entrenamiento vocacional, empleo integrado (incluyendo empleo con apoyo), educación continuada para adultos, servicios para adultos, vida independiente o participación en la comunidad;
  2. Está basada en las necesidades individuales del estudiante, tomando en cuenta sus preferencias e intereses; e
  3. Incluye-

(b) Los servicios de transición para estudiantes con discapacidades pudieran ser educación especial, si es proporcionada como instrucción especialmente diseñada, o servicios relacionados, si son requeridos para ayudar al estudiante con discapacidades a beneficiarse de la educación especial.

IDEA ‘97
§300.327 (b) Servicios de Transición

El IEP debe incluir –

  1. Para cada estudiante con una discapacidad, a partir de los 14 años de edad (o antes, si el equipo de IEP lo decide así), poniéndose al corriente anualmente, una declaración de las necesidades de servicios de transición del estudiante bajo los componentes aplicables del IEP del estudiante que se enfoca en los cursos de estudio del estudiante (tal como la participación de cursos de estudio avanzados o un programa de educación vocacional); y
  2. Para cada estudiante a partir de los 16 años de edad (o antes, si el equipo de IEP lo decide así), una declaración de necesidades de transición para el estudiante, incluyendo, si es apropiado, una declaración de las responsabilidades entre agencias o cualquier vínculo necesario.

(Autoridad: 20 U.S.C. 1414(d)(1)(A))

Los Pasos a Seguir para la Planificación Centrada en la Persona

Paso # 1: Elegir a un facilitador

Los padres y familiares pueden comenzar el proceso de la planificación centrada en la persona para sus hijos con discapacidades al elegir a un facilitador. El facilitador necesita ser una persona que sabe escuchar, trabajar creativamente para ayudar a formar los sueños del individuo, descubrir las habilidades individuales dentro de la persona y dentro de su comunidad y ser un miembro constructivo de la comunidad.

Un facilitador puede ser un miembro de la familia, un miembro del personal de la escuela, un proveedor de servicios o un asesor. Es de mucha ayuda si el facilitador ha tenido experiencia o ha recibido entrenamiento en conducir la planificación centrada en la persona. El entrenamiento para facilitadores es ofrecido en muchos Estados a través de los distritos escolares u otros programas que reciben fondos públicos.

Paso # 2: Diseñar el proceso de planificación

Una reunión inicial para desarrollar el perfil personal normalmente ocurre varios días antes de la reunión de planificación para permitir que todos los participantes tengan el tiempo suficiente para reflejar sobre la información que ha sido compartida. La reunión toma alrededor de dos horas.

Los padres, los familiares y la persona con discapacidades harán lo siguiente:

Paso # 3: Llevar a cabo la reunión: implementar el proceso de planificación centrada en la persona

Paso # 4: Planear y Estrategizar en las reuniones de seguimiento

Pongan en práctica el plan de acción. La implementación del plan puede requerir persistencia, la resolución de problemas y creatividad para llevarla a cabo. Inviten de nuevo a los miembros del equipo a reunirse periódicamente para hablar sobre las partes del plan que están funcionando y las que no están funcionando. De nuevo, identifiquen qué es lo que queda por hacer, quién lo hará, cuándo sucederá y cuándo volverán a reunirse.

Asegúrense de que en cada reunión de seguimiento el equipo:

Adaptado de Mount & Zwernik, 1994.

La Participación de los Jóvenes en el Proceso de Planificación

Es de vital importancia que los jóvenes con discapacidades participen activamente en las reuniones de planificación de transición. Esto pudiera requerir la preparación por adelantado, tal como pedirle al estudiante que hable con cada uno de los miembros del equipo antes de la reunión o ayudarle a hacer una invitación por escrito para cada uno de los miembros. Con frecuencia, los adultos tienen la tendencia de hacerse cargo, haciendo que los jóvenes sean observadores pasivos en lugar de ser líderes en el proceso. El equipo debe hacer un esfuerzo consciente, dando al joven oportunidades de expresar sus propios sueños para el futuro, de estar de acuerdo o no con los demás miembros del equipo y de estar involucrado activamente en los esfuerzos continuos del equipo. Los estudiantes con todo tipo de discapacidades – sin importar la severidad de sus discapacidades – deben de estar incluidos en el proceso de planificación de transición.

Los jóvenes también tienen algunas responsabilidades cuando se trata de la participación y el manejo de sus reuniones de planificación de transición. Ellos necesitan pensar en lo que realmente quieren hacer en el futuro, identificar qué clase de apoyo y ayuda pudieran necesitar para alcanzar sus metas y llegar preparados para compartir esta información con el resto del equipo.

A pesar del creciente interés en la utilización de la planificación centrada en la persona para manejar el proceso de transición, todavía no ha llegado a ser una practica común. Una razón para ello puede ser que muchos piensan que el proceso toma demasiado tiempo. No están conscientes de que esta planificación centrada en la persona puede ser más eficiente a largo plazo. Los mejores planes para la transición reflejan verdaderamente las metas futuras para el estudiante y su familia, lo cual permite al equipo evitar las conjeturas y así se ahorra mucho tiempo. La gente ciertamente aprende de sus errores, pero el proceso de planificación centrada en la persona puede ayudar a los equipos a producir una imagen mucho más clara de las metas del joven y al mismo tiempo, llegar a raíz de lo que necesita el estudiante y su familia, con más anticipación.

La Planificación de Servicios para Adultos

Aparte del joven, su familia y las maestras de educación especial, el proceso de planificación centrada en la persona también puede incluir a empleados del condado a cargo del caso, trabajadores sociales, consejeros de rehabilitación vocacional y profesionales en el campo de la salud. El incluir a proveedores de servicios para adultos en la planificación centrada en la persona puede asegurar una transición ininterrumpida de la educación especial a los servicios para adultos. Así como la planificación centrada en la persona puede enriquecer el proceso de planificación de la transición para el estudiante con discapacidades, también puede servir como una herramienta para mejorar los planes individualizados para el empleo (Individualized Plan for Employment – IPE) así como otros planes de servicio para jóvenes con discapacidades que son elegibles a recibir estos servicios.

El Desarrollo de Apoyos Naturales a Través de la Planificación Centrada en la Persona

Además de incluir a los profesionales y proveedores de servicio, es importante que los equipos de planificación centrada en la persona incluyan a aquellas personas que están familiarizadas con las habilidades, intereses y necesidades del joven en cuanto a su empleo, su ambiente escolar o social, y aquellos que están dispuestos a ayudar. Estas personas que apoyan o “apoyos naturales” pueden ser los miembros de la familia, amigos, vecinos, las personas que fueron sus maestras u otras personas bien interesadas que conocen al joven.

La formación del equipo de planificación centrada en la persona da oportunidad a las familias a incluir a las personas que desean ayudar en maneras que pueden hacer la diferencia. Estos individuos, a su vez, pueden dar acceso a otras oportunidades más amplias e integradas dentro de la comunidad que los profesionales. He aquí unos ejemplos de cómo una persona que apoya informalmente puede ayudar a los jóvenes a perseguir y alcanzar sus metas:

La perspectiva de los parientes y amigos puede complementar y enriquecer los conocimientos de los profesionales trabajando en el equipo. Por ejemplo, el equipo pudiera hablar de cómo los talentos del joven pueden darle destrezas de trabajo y cómo sus áreas de interés y habilidades se emparejan a las carreras específicas, los empleos y las personas que pudieran ofrecerle un trabajo. El equipo también pudiera discutir otras necesidades relacionadas al empleo, como la transportación o la tecnología auxiliar.

La participación de los amigos y vecinos que no están familiarizados con las formas tradicionales de entrega de servicios puede ser en realidad una ventaja, ya que puede fomentar una resolución de problemas más creativa. Los parientes y amigos también pueden asistir a las familias al desarrollar una “red de seguridad” de apoyos comunitarios informales que ayudan al joven cuando los padres no estén presentes o cuando no funcionan los sistemas de apoyo formales.

Más que una Serie de Reuniones

El equipo debe reunirse tan seguido como los miembros y el joven quieran hacerlo, para hablar sobre sus metas y necesidades de apoyo. Deben de establecer las fechas para las reuniones de seguimiento, como sea necesario, para ver si el joven está alcanzando las metas o si las mismas metas han cambiado. Pero, aún si los miembros del equipo se reúnen con frecuencia, un plan sigue siendo solo una hoja de papel a menos que se lleve a cabo. Una manera de asegurar que el plan se lleve a cabo es la de que el joven, sus parientes o el equipo elijan a un facilitador. El facilitador puede guiar las reuniones al identificar y formular las preguntas durante las reuniones y de organizar los puntos importantes de los comentarios generales. El facilitador también puede delegar las responsabilidades de los demás miembros del equipo.

Por ejemplo, si el equipo está enfocado en el empleo después de la preparatoria (high school), el facilitador podría pedir que alguien tomara la responsabilidad de ayudar al joven a encontrar una oportunidad de trabajar como aprendiz o de observar a personas trabajando en un empleo que le interesa tener para saber de qué se trata. Otra persona podría ayudarle al joven a encontrar un medio de transportación apropiado. Cada miembro del equipo toma la responsabilidad de hacer un trabajo específico, según está delineado en el plan. Los miembros del equipo pueden discutir su progreso y modificar el plan, como sea necesario, durante la próxima reunión.

Es buena idea que el equipo nombre a una persona responsable (los padres, el facilitador o una maestra de educación especial) en darle seguimiento – o sea, una persona que pueda estar en contacto con los demás miembros del equipo para supervisar el progreso.

¿Qué Pasa si el Joven Tiene Metas Poco Realistas?

El equipo debe determinar su propio nivel de confort con respecto a las metas del individuo. Sin embargo, la opinión del equipo con relación a las metas y la opinión del joven pueden ser dos cosas muy distintas. Una solución proactiva a esta situación sería de animar al joven de manera que descubra cuales son sus sueños y metas para el futuro y qué es lo que tiene que hacer para alcanzarlos. Como resultado de esta exploración, un joven podría decidir que su meta no es realmente lo que le conviene. No obstante, el proceso de exploración puede llegar a ser una experiencia de aprendizaje memorable, una manera valiosa de conocerse, y ultimadamente, de descubrir otros caminos hacia el éxito. Es importante darse cuenta que el fracaso no es algo evitable; es parte natural de la vida. Más importante aún, cuando se protege de los fracasos a una persona con una discapacidad, también es protegida de los posibles éxitos de la vida. Ayudar a los jóvenes con discapacidades a perseguir las metas difíciles les ofrece oportunidades muy valiosas de aprender acerca de ellos mismos, así como la oportunidad de avanzar más allá de las expectativas y de realmente llegar a realizar sus metas.

Recursos Seleccionados sobre la Planificación Centrada en la Persona

Existen muchos diferentes programas de instrucción sobre la planificación centrada en la persona que han sido desarrollados para ayudar en el proceso de la transición –

He aquí algunos recursos que uno puede encontrar vía el internet, sobre programas de instrucción sobre la planificación centrada en la persona.

Recursos de los Centros para Padres de Familia sobre la Planificación Centrada en la Persona

PACER Center: Person Centered Planning: http://www.pacer.org/tatra/resources/personal.asp:

Referencias

Mount, B., & Zwernik, K. (1994). Making futures happen: A manual for facilitators of personal futures planning. Minnesota Governor’s Council on Developmental Disabilities. Available at http://www.mncdd.org/extra/publications.htm


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